1. Sostenibilidad y medioambiente.
Conseguir una optimización de la cadena de valor contribuye de forma directa a la reducción del impacto medioambiental. El aprovechamiento de los recursos y conseguir incorporarlos una y otra vez a la cadena productiva como materias primas para la elaboración de nuevos productos es una de las líneas fuerza de la bioeconomía o economía circular.
Se calcula que un tercio de la comida que se produce a nivel mundial se transforma en basura y tiene implicaciones importantes tanto económicas como para el medioambiente. Considerando esto, son muchas las iniciativas cuyo objetivo es reducir el desperdicio alimentario.
Con el objetivo de reducir este impacto y aprovechar los recursos desde su origen, se diseñan distintas iniciativas para concienciar a toda la cadena de valor, políticos, empresas, hogares y educación. Una de esas iniciativas en varios países es la que se intenta ubicar a los alimentos que no se hayan vendido en el día, y antes de su vencimiento, siempre dando respuesta a lo que el consumidor demanda.
2. Start-ups. “Nuevas soluciones, nuevos productos”
Apostar por iniciativas que resuelvan necesidades y retos globales del mercado, es de alguna forma innovador. Distintas entidades que apoyan el desarrollo de negocios innovadores relacionados (productos o procesos), apuestan a:
- Nuevas dietas que consideren tanto la salud de los consumidores como sus prioridades y el precio que están dispuestos a pagar.
- Transparencia, en respuesta a los consumidores ávidos de información relativa al producto: origen, ingredientes, proceso productivo, etc.
- Eficiencia en el uso de los recursos para incrementar la producción de alimentos con un menor impacto medioambiental.
- Reducción del desperdicio alimentario en los distintos eslabones de la cadena de valor.
Algunas de las principales empresas alimentarias crean start ups que gestionan sus proyectos de innovación o adquieren start ups para implementar los desarrollos en su negocio.
3. Proteínas alternativas: Nuevas fuentes para alimentar a 10.000 millones
El aumento de la población previsto para el año 2050, nos plantea la necesidad de la búsqueda de proteínas alternativas. En este sentido, se observan en los últimos años la aparición de nuevos productos con proteínas de origen vegetal, las innovaciones que incorporan insectos y los homólogos cárnicos.
4. Nueva Nutrición, Nutrición personalizada
La tendencia de mercado lleva al desarrollo de alimentos y dietas personalizadas, teniendo en cuenta el perfil de cada consumidor para mejorar su salud y bienestar. Esto se une al desarrollo tecnológico de dispositivos y aplicaciones para medir parámetros claves relativos a la salud y que ayuden al diseño de su salud y estilo de vida más saludable.
También en esta línea convergen la demanda de etiquetas limpias, la interrelación de salud y medioambiente, como el desarrollo de alimentos incorporando ingredientes novedosos.
5. Digitalización y nuevas tecnologías – Internet de los alimentos
Cómo las nuevas tecnologías pueden contribuir a mejorar o genera innovadores procesos productivos. Poniendo el foco en los primeros eslabones de la cadena, el desarrollo de cultivos verticales y la agricultura de precisión, en las que el control de parámetros críticos da lugar a la mejora de la productividad y la reducción del impacto medioambiental.
Por otra parte, destaca los nuevos modelos de consumo en los que la compra online toma cada vez más protagonismo. En este sentido, la formulación y el envase juegan un papel tan importante como la logística en la satisfacción del consumidor.
Los cinco ejes en ANUGA
Uno de los eventos que se desarrollan en el marco de ANUGA (la feria de alimentos y bebidas más grande e importante del mundo que se desarrolla cada dos años en la ciudad de Colonia, Alemania) es “Anuga Taste Innovation Show”, en el cual han participado 845 empresas con más de 2.250 ideas. El jurado de la última edición eligió un total de 64 productos y conceptos valorados por la idea, la innovación, la sostenibilidad y la puesta en práctica creativa.
Los productos vegetales sustitutos de la carne y pescado tuvieron protagonismo. Desde las hamburguesas vegetarianas a productos cárnicos a base de un conjunto de ingredientes que destaca por su composición proteica. En este sentido, destaca el uso de distintas fuentes de proteínas en la innovación de producto, como son los insectos.
Por otra parte, se pudo observar a lo largo de la feria empresas que han apostado por los análogos cárnicos, desde mantecas sin leche a huevos vegetales, dirigidos al creciente segmento de consumidores veganos y vegetarianos.
Desde la perspectiva de envases y la sostenibilidad, se observó una tendencia que empieza a ganar protagonismo: el uso de envases compostables o materiales 100% reciclables en distintas categorías de producto como huevo, carne o queso.
También se consideraron nuevos modelos de consumo, en ese sentido algunas empresas han apostado por el desarrollo de kits de platos de fácil preparación.
Desde la perspectiva más saludable, se observaron productos basados principalmente en frutas. También se visualizaron productos que incorporan microalgas entre sus componentes, y los innovadores “superfoods” (se denominan super-alimentos a los que contienen alta densidad nutricional, es decir que en pequeñas cantidades contienen muchísimos nutrientes, vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, antioxidantes, etc)
La alimentación del futuro es la innovación que desarrollemos en el presente. ANUGA ha permitido observar cómo empresas de distintas regiones y de distintas categorías de producto abordan los retos de mercado: la sostenibilidad de la cadena alimentaria, la economía circular; la salud del consumidor que demanda alimentos más naturales y menos procesados, y las dietas personalizadas; los nuevos modelos de consumo como proximidad y el e-commerce; el crecimiento del segmento vegano y vegetariano y el interés del consumidor por el origen de los alimentos. En el próximo evento de esta feria, seguramente habrá muchas más novedades en este sentido.









